¿Es lo mismo integración que inclusión?


¿Es lo mismo integración que inclusión?

    Para hacer este artículo, el primer paso era buscar información sobre distintos temas. Cuando estaba leyendo sobre la educación especial, he dado con un artículo donde se diferenciaban estos conceptos, integración e inclusión. He seguido buscando y buscando y he llegado a una psicóloga especialista en este tema, Coral Elizondo. Me ha interesado tanto que he dejado de buscar de otros temas y he decidido centrarme en este, en la inclusión frente a la integración. Asique ahora voy a tratar de exponer lo que he aprendido o las ideas que más me han llamado la atención. 

En educación, esta diferencia entre integración e inclusión ha sido debatida cantidad de veces. Aunque ambos términos están relacionados con la incorporación de alumnos con necesidades educativas especiales (NEE) y la atención a la diversidad en las aulas, representan enfoques pedagógicos distintos. 

El concepto de integración surgió en España durante las últimas décadas del siglo XX, con el objetivo de que los estudiantes con necesidades educativas especiales, como aquellos con discapacidades físicas, sensoriales o de aprendizaje, pudieran compartir los mismos espacios que el resto de los alumnos. De esta forma, los estudiantes con NEE eran integrados en centros ordinarios, pero sin grandes modificaciones en los métodos de enseñanza. La idea principal de la integración era que los estudiantes debían adaptarse al sistema educativo tradicional. 

En la práctica, esto significaba que los alumnos con NEE asistían a clases regulares, pero a menudo eran sacados de las clases para recibir apoyos específicos en aulas especiales, o se limitaban a participar solo en ciertas actividades no académicas con sus compañeros. Así, aunque estaban físicamente presentes en las aulas, su participación en el proceso educativo no era plena ni en igualdad de condiciones que el resto del alumnado. 

Por otro lado, la inclusión es un concepto más reciente que representa una evolución en el enfoque educativo. Se centra no solo en la presencia física de los alumnos con NEE en las aulas ordinarias, sino en su participación plena y en igualdad de condiciones en todas las actividades escolares. En el modelo inclusivo, es el sistema educativo el que debe adaptarse a las necesidades de cada estudiante, no al revés. La inclusión implica una transformación profunda de las prácticas educativas, los currículos y las metodologías, con el objetivo de crear un entorno de aprendizaje en el que todos los alumnos, con o sin necesidades especiales, puedan aprender juntos y beneficiarse mutuamente. 

Este enfoque no solo abarca a los estudiantes con NEE, sino también a aquellos con dificultades de aprendizaje, alumnos de origen inmigrante, minorías étnicas o con entornos socioeconómicos desfavorecidos. La inclusión promueve un sistema educativo que sea equitativo y diverso, en el que se respeten y valoren las diferencias, fomentando una cultura de cooperación y solidaridad en las aulas. 

Hablar de educación inclusiva es centrarse en la persona, tener una visión humanista de la educación. En el centro pones a la persona y te fijas en todos sus aspectos. Por supuesto que tiene necesidades, pero también muchas barreras que le pone el contexto, la participación y los logros, un ejemplo es la intervención fuera del aula. No se tiene en cuenta a la persona pues es un recurso de los docentes ante la diversidad. 

En resumen, la integración sería la aceptación de que existe una diferencia y la inclusión la adaptación de dicha diferencia. Mientras la integración se basa en el déficit, la inclusión se centra en las fortalezas. Una vez claros estos conceptos debemos empezar a aplicar una mirada ética de justicia social como dice Coral Elizondo.


Referencias:

Blog:https://www.coralelizondo.com/seminarios-educativos/ playlist=8111bc3&video=1f83f37

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